Había una vez una niña que estaba malita y tenía 39 de fiebre.Se fue al médico y le dio jarabe.
Fue a la farmacia, compró jarabe y se fue a casa.Se tomó el jarabe y para mejorarse se echó la siesta y cuando se levantó se puso otra vez el termómetro y ¡Ya estaba bien!
Luego se puso muy contenta y se fue a jugar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario